Perdidos por el mundo

CAMINS… de una galega y un català

Milford Sound

Posted by chus y xavier en 9 noviembre 2009

Hoy es el día más importante del viaje por Nueva Zelanda pues nos toca conocer Milford Sound que se encuentra en el Parque Nacional de los Fiordos.

Nos tenemos que levantar súper temprano pero cuando nos subimos al autobús descubrimos que el madrugón merece la pena pues el día promete ser soleado, algo muy poco usual en esta época y por estos lugares en los que parece que llueve día si, día no; la media anual de precipitación es de 6000 mm o más.

De camino a Milford Sound hacemos una parada en Te Anau, una pequeña localidad lacustre con unas cuantas tiendas de recuerdos y varias cafeterías, el día aquí está bastante nublado por lo que el Lago Te Anau muestra una imagen tan gris como el día, este lago es el segundo más grande de Nueva Zelanda y fue formado a partir de un enorme glaciar.

El Lago Te Anau

IMG_1770 (Medium) Un bonito parque en Te Anau

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Te Anau marca un antes y un después paisajístico. Antes, durante todo el trayecto vamos dejando atrás bucólicas praderas casi llanas con sus ciervos, vacas y ovejitas pastando serenamente.

Después de Te Anau comienzan a verse los escarpados y arbolados montes de Fiorland. Son 119 km de belleza incomparable hasta llegar a Milford. La carretera es muy básica y necesitamos más de 3 horas para hacer estos 119 km finales.

Aparecen ante nuestros ojos picos nevados, algún que otro glaciar y grandes bosques de hayas rojas, plateadas y negras, unas pocas llanuras y algún tranquilo prado con un fondo montañoso de postal.

Nos paramos en varios miradores para contemplar a lo lejos los picos Pyramid con 2295 mt y el Ngatimamoe de 2164 mt. En una de esas paradas nos encontramos uno de los muchos loros alpinos conocidos con el nombre de Kea, muy simpático que parece que busca comida y si puede roba incluso bolsos y saca los tornillos de los tejados de las casas. Unos personajes!!

Las vistas de las espectaculares montañas

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Un kea (loro alpino)

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Damos un pequeño paseo por el Mirror Lakes (lago espejo), un sendero entre hayas y pantanos que nos lleva a unos lagos donde supuestamente se reflejan las montañas del otro lado del valle, pero hoy el agua está un poco revuelta así que no hay reflejo.

El Mirror Lakes donde en días calmados se reflejan las montañas

IMG_1782 (Medium) Las vistas de las nevadas montañas

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También paramos en el Knobs Flat donde hacemos un poco el tonto para entrar en calor pues a pesar de que el día está soleado el frío es bastante intenso.

Hacemos algunos saltos para entrar en calor en Knobs Flat. Al fondo las montañas

IMG_1799 (Medium) IMG_1805 (Medium) Vistas desde otro mirador

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Casi llegando a Milford Sound nos adentramos en el viejo Túnel Hamer que atraviesa unas enormes paredes de granito cubiertas de nieve. Después de 1207m de oscuridad aparecemos en la cabecera del espectacular Valle de Cleddau rodeado de densos bosques y en unos kilómetros ya estamos en Milford Sound con su magnífico y fotogénico Pico Mitre de 1692 mt, sus oscuras aguas calmas y cientos de turistas haciendo cola para lo mismo: navegar en medio de fiordos.

Las altas paredes de granito

IMG_1821 (Medium) Vistas desde otro mirador

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Damos un paseo por el embarcadero y siguiendo el consejo de nuestro guía nos ponemos a hacer cola 30 minutos antes de que llegue el barco para ser los primeros en entrar, en comer y en subir a la borda para no perder detalle del paisaje. Efectivamente llega el barco y cuando permiten la entrada nosotros somos los primeros en subir, coger mesa e inaugurar el cutre buffet. Comemos algo rápidamente mientras que el barco ya comienza a surcar las aguas, así que antes de que volvamos nuevamente a puerto subimos a la cubierta del barco para contemplar la sublime belleza de los escarpados y pedregosos acantilados. Pasamos al lado del pico Mitre, la Bahía Anita y las Stirling Falls, nos acercamos a la cascada Bowen, tanto que nos mojamos con la brisa que desprende.

Paseamos por el embarcadero con las magnificas vistas del Pico Mitre 

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El barco camino del puerto

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Algunas de las increíbles cascadas

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Navegamos a través del fiordo

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IMG_1838 (Medium)Seguimos navegando hasta el comienzo del Mar de Tasmania donde el barco asoma la proa y gira para devolvernos nuevamente al puerto. De camino vemos algún león marino retozando en las rocas y alguien llega a diferenciar algún que otro delfín y pequeños pingüinos, nosotros no tenemos tanta suerte, igualmente el paisaje es tan increíble y la compañía tan especial que lo demás sobra. Poder estar rodeados por uno de los paisajes más fascinantes del país al lado de la familia es algo impagable y sobre todo con un día tan soleado como el de hoy. Parece ser que ayer estuvo todo el día lloviendo.

El comienzo del Mar de Tasmania

IMG_1841 (Medium) De vuelta continuamos disfrutando del magnífico paisaje

IMG_1842 (Medium) IMG_1846 (Medium)IMG_1848 (Medium)  Los leones marinos

IMG_1851 (Medium) IMG_1852 (Medium)Las Stirling Falls

IMG_1856 (Medium)IMG_1860 (Medium)IMG_1861 (Medium)Buenísimas vistas también de regreso a tierra

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Al llegar al puerto, seis personas del grupo deciden volver a Queenstown en helicóptero para poder disfrutar del paisaje desde el aire, el resto nos subimos al autobús y durante las más de cuatro horas de regreso volvemos a admirar la naturaleza en estado casi salvaje, los prados con sus corderitos vigilados de cerca por sus madres, aprovechamos para echar alguna que otra cabezadita y para seguir disfrutando de la fugaz presencia de los nuestros.

Al llegar al hotel nos despedimos de la gente del viaje, pues mañana todos continúan hasta Christchurch y nosotros cinco y Roberto, un agradable abuelete argentino hacemos un pequeño tour por los alrededores de Queenstown. El miércoles todos los nuestros vuelven a casa y nosotros nos quedaremos nuevamente solos.

Salimos a dar una vuelta por Queenstown, compramos los últimos regalos que aún nos faltan y vamos a cenar a un rico restaurante italiano.

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