Perdidos por el mundo

CAMINS… de una galega y un català

Cameron Highlands

Posted by chus y xavier en 4 febrero 2010

Nos levantamos a las 8 am y a las 8:30 ya estamos dejando las mochilas en nuestro nuevo hotel que está justo al lado de la agencia de viajes con la que salimos a hacer la excursión. El día está totalmente despejado y a las 9 am aparece nuestro guía, un jovencísimo chico hindú que transmite muy buen rollo, nos saluda personalmente a cada uno y nos subimos las 8 personas en un viejo y destartalado jeep. Un matrimonio inglés de más o menos 60 años, una rusa, un australiano, un americano, un irlandés y nosotros. Recorremos la carretera por la que vinimos ayer y mientras el guía nos cuenta mil y una anécdotas vamos adentrándonos en la selva. Lo más bueno de todo es que el Gobierno de Malasia se está cargando la selva milenaria para plantar palmeras de las cuales extraen aceite de palma para hacer biodiesel y no contaminar tanto. Moraleja “Nos cargamos el bosque para ser más ecológicos”.

Cuando dejamos el asfalto y nos adentramos en las pistas de barro no paramos de dar saltos hasta que llegamos a nuestro destino. Un coche que va delante nuestro se queda embarrancado varias veces y por suerte consigue salir sin ayuda. Vamos continuamente 2 jeeps juntos por si hay algún problema.

Ya con los pies sobre la tierra nos juntamos los dos grupos, en total 18 personas y nos adentramos caminando en la jungla. Caminamos durante media hora por un resbaladizo sendero hasta que llegamos al lugar donde se encuentra la flor más grande del mundo, la rafflesia.

Las llantas del coche llenas de barroIMG_7091 (Medium) Nos preparamos para los mosquitosIMG_7086 (Medium)

Caminamos por la junglaIMG_7093 (Medium)

IMG_7125 (Medium) Un puente en el senderoIMG_7126 IMG_7092 (Medium)

La rafflesia, llamada así por su descubridor Sir Thomas Stanford Raffles en 1818, es una planta que no tiene hojas ni raíces, vive insertada en otra planta como si fuese un hongo, de hecho en su etapa previa al desarrollo completo tiene aspecto de hongo y tarda sobre 5 años en abrirse en forma de flor, cuando lo hace tiene 5 pétalos que se van abriendo cada 4 horas. Tarda 20 horas en abrirse completamente. A partir de aquí la flor que tiene un color entre rojizo y anaranjado solo vive 7 días, desde el quinto día comienza a ennegrecerse hasta pudrirse totalmente. Son flores con un diámetro que pueden superar los 100 cm y llegan a pesar más de 10 kilos. Al verla parece una enorme planta carnívora como las de las películas de ficción con un gran hueco en su interior y una especie de pinchos pero realmente los bichos solo entran en ella para polinizarla y salen del agujero sanos y salvos. Es un “ser” súper extraño. Se dice que desprende un horrible olor a carne podrida pero nosotros no lo percibimos en ningún momento.

La rafflesia antes de abrirseIMG_7095 (Medium) IMG_7100 (Medium) IMG_7101 (Medium) La rafflesia ya abiertaIMG_7099 (Medium) IMG_7098 (Medium) IMG_7096 (Medium) En descomposiciónIMG_7102 (Medium) IMG_7103 (Medium) IMG_7106 (Medium)

Cada día los aborígenes de la zona salen en la búsqueda de nuevas flores para que los guías puedan llevar a la gente a verla. Esta es una buena forma para preservarla al mismo tiempo que se da a conocer. Hasta hace unos años los mismos aborígenes las arrancaban para venderlas llegando casi a exterminarlas, afortunadme se han dado cuenta a tiempo y han descubierto que es más lucrativo no arrancarlas. Esta increíble flor solo vive en Indonesia, sobre todo en Sumatra y Borneo, Filipinas y la selva de la península malaya.

Uno de los aborígenes que buscan las floresIMG_7127 (Medium)

Después de las correspondientes fotos a la flor en varios estados de evolución caminamos otro buen rato entre árboles y bambús hasta que llegamos a una pequeña y refrescante cascada, nos quedamos 20 minutos, Xevi y yo junto a otras 4 personas no dudamos ni un momento en tirarnos al agua y nos hacemos un súper masaje con la abundante caída, esto acabará de solucionar nuestra espalda.

Caminamos entre la salvaIMG_7107 (Medium) Hay un montón de bambúIMG_7108 (Medium) Nos preparamos para el bañoIMG_7110 (Medium) En el agua, que buena que está!!IMG_7120 (Medium)

Los 20 minutos pasan volando y sin darnos cuenta ya estamos otra vez totalmente sudados camino de los coches, volvemos al asfalto por las terribles pistas de barro y el coche del otro grupo se queda embarrancado, esta vez gravemente hundido en el denso fango. Nos bajamos todos de los coches y comienza la parte más divertida de la aventura, ver como nuestro jeep arrastra al otro mientras sus ruedas salpican fango por todas partes, sus motores casi explotan y después de varios intentos fallidos sale victorioso de la enorme zanja.

Volvemos hacia el cocheIMG_7124 (Medium) El coche embarrancadoIMG_7134 (Medium)IMG_7137 (Medium) Colocan las cuerdas para sacarlo y …una falsa ayuda!!IMG_7132 (Medium)

Buscan palos, raíces, piedras,… rellenan la zanja y mientras nosotros saltamos de charco en charco los coches consiguen atravesar la parte más difícil del trayecto. Suerte que hoy no ha llovido!!

Volvemos a subirnos al coche, pegamos unos cuentos brincos más y llegamos a la carretera. Vamos al poblado aborigen Orang Asli y nos enseñan a disparar dardos envenenados con la cerbatana, su arma para cazar animales. Sus dardos tienen la punta recubierta de un veneno que extraen de algún tipo de rana, serpiente y árbol y la efectividad puede durar hasta 5 años. Afortunadamente nuestro entrenamiento es con dardos sin veneno. Hacemos el lanzamiento a una diana y Xevi consigue la máxima puntuación. Yo soy la única chica que consigue dar en la diana pero fuera del círculo. Algo es algo!!

Practicando con la cerbatanaIMG_7146 (Medium)IMG_7148 (Medium)

Creo que podríamos vivir como nómadas cazadores con cerbatana, sobre todo Xevi con sus potentes pulmones cazaría para los dos, je je.

Damos un paseo por el poblado y nos llevan a un restaurante chino, cuando me acerco al baño para lavarme las manos veo como están despellejando dos ranas gigantes que todavía siguen vivas. Directamente se me quita el apetito. Xevi come un poco de arroz y vete a saber qué y yo bebo una coca cola.

El pequeño poblado Orang AsliIMG_7153 (Medium) IMG_7157 (Medium) IMG_7152 (Medium)Uno de los muchos platanerosIMG_7151 (Medium) Despellejando a la pobre ranitaIMG_7159 (Medium) IMG_7160 (Medium)

Después de la comida salimos a ver la plantación de té Boh, la más grande de Cameron. Un paisaje bellísimo. Las colinas cubiertas de plantas de té hasta donde se pierde la vista. Diferentes tonos de verde dependiendo si la planta tiene brote, está recién cosechada o está podada. Entre las plantaciones una veintena de trabajadores recortan los nuevos brotes que guardan en un enorme canasto de mimbre que llevan en la espalda.

Las espectaculares vistas de la plantación de té

IMG_7161 (Medium) IMG_7162 (Medium)IMG_7170 (Medium)IMG_7185 (Medium) IMG_7178 (Medium) IMG_7180 (Medium)

Al fondo, en color marrón las plantas de té podadas

IMG_7305 (Medium)

Hoy aprendemos algo más del mundo del té. Primero de todo nos hemos sorprendido con la planta pues si se deja crecer es un árbol con una apariencia normal, pero lo que hacen es podarla cada 3 años dando el aspecto de un seto de jardín a la altura de la cintura. Cada 21 días pasan por la plantación a recortar los nuevos brotes, que son con los que se elabora el té. Es una planta que no tiene ciclo de descanso y siempre están brotando nuevas hojas. La planta puede durar más de 100 años y las más jóvenes son productivas a partir del segundo año.

Los recolectores de té

IMG_7184 (Medium) IMG_7194 (Medium) IMG_7188 (Medium) Un árbol del téIMG_7200 (Medium)

Después de toda esta información en la plantación nos llevan a la fábrica donde procesan las hojas, las fermentan, secan y empaquetan en sus diferentes formas; té verde, té negro, té aromatizado,…

La entrada a la fábricaIMG_7208 (Medium)

De la fabrica nos llevan a la boutique donde además de comprar se puede consumir té y otras bebidas en una preciosa cafetería casi colgada de una colina con unas asombrosas vistas. Aquí aprovecho para comer un digno sándwich vegetal y compramos una cajita de té verde y varios aromatizados.

La moderna boutiqueIMG_7223 (Medium) IMG_7216 (Medium) La cafetería colgada de las colinasIMG_7222 (Medium) Las impresionantes vistasIMG_7217 (Medium)IMG_7228 (Medium)IMG_7230 (Medium)

IMG_7234 (Medium) IMG_7235 (Medium) IMG_7237 (Medium) IMG_7247 (Medium)

Al salir de la boutique volvemos a atravesar las plantaciones y subimos a la montaña más alta de Cameron Highlands, la Gunung Brinchang con 6.666 pies de altura. La pena es que no podemos disfrutar de las vistas pues el cielo está cubierto de nubes y el valle ha quedado escondido bajo una intensa capa de niebla.

El mirador en la cima de la montañaIMG_7262 (Medium) Hoy las vistas no son muy buenas

IMG_7257 (Medium)A falta de vistas buscamos con nuestro guía enormes mariposas que se camuflan con la vegetación. Algunas parecen hojas caídas y cuando te acercas completamente convencido de que no es un bicho, desaparecen volando “una hoja con alas”.

Las extrañas mariposasIMG_7267 (Medium) IMG_7264 (Medium) IMG_7266 (Medium)

Cuando nos subimos al coche comienzan a caer las primeras gotas de lluvia, aparcamos a un lado de la carretera y nos adentramos por un resbaladizo sendero por el bosque de musgo. Estamos a más de 2000 metros de altura y el bosque parece encantado, todo, absolutamente todo está cubierto de musgo. Desde las lianas hasta el suelo, las rocas y los árboles. Es una selva tan antigua y lluviosa que el musgo hace de esponja y al mismo tiempo de filtro al agua hasta que esta llega a los ríos. Es fantástico pues está lloviendo y no nos mojamos, solo sentimos la humedad y el agua desaparece entre tanto verde. En algunos árboles brotan preciosas orquídeas que viven como bellísimos parásitos enganchadas a sus troncos, otras flores blancas brotan del suelo en medio del verde musgo y otras extrañísimas cuelgan de los árboles en forma de vainas multicolores.

El bosque musgosoIMG_7280 (Medium) IMG_7286 (Medium) IMG_7273 (Medium) IMG_7296 (Medium) Las orquídeas

IMG_7272 (Medium) IMG_7295 (Medium) IMG_7298 (Medium) Otras flores blancasIMG_7299 (Medium)El guía nos enseña las extrañas plantas que comen insectosIMG_7268 (Medium) IMG_7271 (Medium)

Caminamos sobre 30 minutos entre la frondosa vegetación y volvemos al coche que nos devuelve nuevamente a Tanah Rata.

De vuelta las nubes nos acechan y se insinúa el Arco IrisIMG_7303 (Medium)

A pesar de que Cameron Highlands es la capital malaya de la fresa no conseguimos probar ni una, hacen diferentes excursiones a las plantaciones pero si no vas al propio sitio no las encuentras en ningún lugar de Tanah Rata. Las únicas que hay son de plástico, en forma de cojín, camisetas con fresas, llaveros y todo tipo de suvenires pero ni helados, ni batidos ni nada de comer relacionado con la fresa, sniff, sniff.

Hemos salido a las 9 am y volvemos a las 6 pm. Un magnífico día de grandes descubrimientos, paisajes y experiencias por solo 80RM//17,8€ por persona.

Llueve abundantemente y hace bastante frío así que nos vamos directamente al Starbucks y pedimos unos enormes chocolates calientes, buscamos unos buenos sofás y nos relajamos unas horitas mientras disfrutamos del Internet gratuito.

Trabajamos en el blog en el StarbucksIMG_7312 (Medium)

Volvemos a nuestro nuevo hotel de 50RM/11€ y tiene un gran defecto, huele espantosamente a durian, un fruto muy cotizado por los orientales pero que tiene un apestoso olor a estiércol, carne podrida, caca de gallina, … horrible. Este fruto lo habíamos probado en Vietnam y reconozco que una vez superado el mal olor el sabor es rico y su textura cremosa como una natilla, pero una vez probado ya está. Cada vez que detectamos el inconfundible hedor salimos corriendo. Suerte que ahora prohíben la entrada en muchos hoteles de esta verde y gigantesca fruta. En el nuestro parece ser que está permitido. Tardamos horas en asimilar el asqueroso olor de la habitación y supongo que conseguimos dormirnos gracias al cansancio del día tan intenso.

2 comentarios to “Cameron Highlands”

  1. Carme said

    Eh, avui sí que faig grans descobriments. No coneixia que existissin flors tant grans, ni la forma de caçar animals amb la sarbatana enverinada, ni tampoc havia vist mai plantacions de te, ni papallones fulla.
    Es tota una lliçó de ciències naturals.
    Peró veig que vosaltres aneu també experimentant i gaudint de totes aquestes meravelles de la naturalesa.
    Continuo llegint.

  2. MARTA said

    M’heu fet retrocedir uns anys i recordar quan vam estar a Tailàndia, al poblat de les dones girafa. També anàvem dos vehicles i un va haver de treure l’altre estirant exactament igual al que us ha passat. Trobo que en aquesta pàgina hi ha moltíssima informació interessant: les grossíssimes flors, les sorprenents i camuflades papallones, les plantacions de te (ja és relaxant la vista, no cal que et prenguis la infusió) amb el seu moderníssim edifici, la quantiosa molsa del bosc,….i no ens oblidem de les granotes sense pell….entenc Chus que perdessis la gana de manera immediata.
    En quant a la pudor de l’hotel…..també em va quedar el record que tot feia unes olors (o pudors) molt especials, a vegades no gaire bona i a vegades insuportable.
    En fi….Àssia és així, les experiències oloroses formen part de la seva exploració. Enlloc d’olorar vins ara oloreu altres coses, ja ja.

    Per cert, la Laura encara està esgarrifada amb el tema del fish massage.

    Petons,
    Marta

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